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Pumas en el sendero

Blog por Lucía Vargas Araya, Coordinadora de Experiencia de Conservación.

La autora Lucía Vargas Araya disfruta de la búsqueda de vida silvestre en el sendero. Photo: Laurien Dwars

“Hay dos pumas en el sendero”- me dijo mi compañero Leiner por un mensaje que recibí estando sentada en mi oficina en la Estación Biológica Osa Verde el otro día. Emocionada, le avisé a los compañeros que estaban cerca mío, nos pusimos zapatos y salimos rápidamente hacia El Sendero Las Tortugas, donde esperábamos encontrar a los felinos.

La entrada del sendero está justo al costado de La Estación y continúa hasta llegar a Playa Piro. Como Leiner no especificó en qué parte del sendero estaban los animales, desde que entramos al mismo y nos encontramos rodeados del bosque, el corazón latía fuerte; podían estar ahí camuflados detrás de cualquier árbol.

Rayos de luz solar caen en el camino cerca de la estación de investigación. Foto: Lucia Vargas Araya

Continuamos a un punto del sendero donde se debe de cruzar el Río Piro y entonces, el suspenso aumentó. Caminaba poniendo mucha atención a mi alrededor, cerca y hacia la distancia, tratando de detectar a los pumas, pero también viendo el barro que pisaba para no resbalarme.

Quienes estábamos en búsqueda de los pumas, íbamos con los ojos alertas y nos hablábamos en un tono muy bajo, casi como un susurro, para no espantar la ilusión de verlos de cerca. Continuamos el sendero, paralelo al río, hasta llegar a un cruce. ¿Cuál camino debíamos escoger? Ahí nos quedamos unos segundos hasta que decidimos tomar el de la izquierda, el que se aproxima al vivero de huevos de tortuga en Playa Piro. Nuestro caminar se volvió más pausado y esperamos a que Leiner respondiera el celular para saber si aún teníamos esperanza, pero no respondió.

Finalmente, nos topamos con quienes habían tenido la oportunidad de verlos y nos dijeron que ya los habían perdido de vista, se habían ido. Sin embargo, se sabía que estaban cerca porque escuchábamos aún el aullido típico de un mono que está observando a su potencial depredador.

Sereno Río Piro, el río que pasa por la estación de investigación. Photo: Lucia Vargas Araya

Esa tarde no encontré al puma, pero sentí una profunda gratitud de que el bosque de Osa se hubiera convertido en mi nuevo hogar. En este rincón palpitante de vida las posibilidades son infinitas. Aquí cada día estamos a la merced de la naturaleza; cada día puedo ver algo que nunca había visto antes. Y, además, aquí todos los días aprendo.

Esa tarde tuve una excusa para distraerme en el bosque y visitar el río Piro un rato. Además, iba en compañía de espíritus aventureros, que luchan por proteger lo que aman: la naturaleza; de la cual son parte. 

Osa Conservation
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