Memorias del Curso Ecología Tropical & Liderazgo en Conservación

Blog por: Natalia Gómez Solano, estudiante del curso

“Solo se protege lo que se ama y sólo se ama lo que se conoce” –Jacques Cousteau.

Hemos estado seis semanas en Osa Conservación, lo que nos ha permitido conocer diversos ecosistemas dentro de la Península de Osa. Personalmente, estoy enamorada de la Península, es un lugar increíble, siempre sorprendente, en donde los pequeños detalles constituyen su inmensidad. En el curso hemos aprendido una variedad de habilidades, conocimiento que nos aporta en nuestro desarrollo profesional y a la vez, en nuestro crecimiento personal, considerando también las habilidades de convivencia que hemos adquirido. Además, he tenido la oportunidad de conocer personas increíbles, apasionadas, con mucho conocimiento, con diferentes intereses pero objetivos en la misma dirección: la conservación y protección de los recursos naturales.

Arrecifes coralinos en Punta Adela, tomada durante la visita a Golfo Dulce. Tomada por: Jorge de la O.

Hemos tenido días súper emocionantes, y a la vez, retadores; han sido días de aprendizaje, risas, discusiones, historias y sorpresas. Durante el curso hemos aprendido sobre variedad de temas considerando conservación de ríos, agroecología, restauración de bosques tropicales, uso de drones en ecología, restauración de manglares, conservación marina y restauración de corales, entre otros. Además, acerca la importancia de la comunicación para la conservación, así como el desarrollo de material fotográfico. De todos los mensajes que recibimos, considero este uno de los más importantes: la necesidad de comunicar las investigaciones y proyectos ambientales. Esta es una de las herramientas que realmente nos permiten tener un mayor impacto, popularizar el conocimiento y obtener aliados, lo cual es muy necesario especialmente en temas de conservación y problemáticas ambientales.

Fotografía tomada en la visita a Golfo Dulce, Península de Osa; un lugar maravilloso en donde el bosque tropical abraza el mar. Tomada por: Natalia Gómez.

Así como también, se ha recalcado el papel importante del trabajo con las comunidades. Si se quiere un desarrollo basado en la biodiversidad de un sitio, la comunidad es un actor clave que aporta la experiencia necesaria para tener éxito en la continuidad del proyecto. Un caso en particular dentro de Conservación Osa es en el proyecto de restauración del manglar Térraba-Sierpe, en donde se han experimentado técnicas de restauración diseñadas por técnicos y expertos en el tema. Sin embargo, sin el acompañamiento y liderazgo de la comunidad y especialmente de la Asociación de Piangüeros y Recursos Marinos y Afines (APREMAA) el proceso de restauración no sería posible pues han sido claves en el monitoreo y mantenimiento de las parcelas. Además, es impresionante la coordinación que se ha logrado en la ejecución y la sinergia que existe entre ambas partes.

Fotografía tomada durante la visita al manglar Térraba-Sierpe. En la fotografía se encuentran: don Adrián (presidente de APREMAA), Jonathan Navarro (coordinador del Programa de Ríos Saludables), Jorge de la O, Eblim Pereira y Natalia Gómez (estudiantes del curso de campo) y Javier Rodríguez (coordinador del Programa de Restauración de Manglares). Tomada por: Javier Rodríguez.

Finalizando, el proceso de restauración del manglar Térraba-Sierpe es una situación en donde se promueve el desarrollo sostenible, pues se toma en cuenta tanto el aspecto ambiental como el social y económico de la zona (Ajuntaderas de Sierpe, Puntarenas). Y en lo personal, considero que una de las grandes enseñanzas de este curso, fue que es imposible conservar sin considerar todo el contexto socioeconómico del sitio.

Intern Osa Conservation
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