Restauración: cuando la conservación no es suficiente.

Blog por: María José Mata Quirós, Bióloga de campo programa de Restauración y “Rewilding”

La restauración ecológica es un tema relativamente reciente, que vino a cambiar la forma en la que pensamos sobre devolver los ecosistemas alterados por los humanos a la forma que conocemos como original o natural. Consiste en dar un paso más allá de la reforestación; hacer una verdadera evaluación de las características que se quieren instaurar, y realizar proyectos planificados finamente. Es importante asegurarse de generar bosques de especies nativas, y dirigir esfuerzos para que se retomen las funciones ecológicas preexistentes en los sitios, ya sea pasiva o activamente.

¿Por qué es importante? Algunas evaluaciones del proceso de regeneración natural indican períodos de décadas para empezar a ver cambios en la estructura boscosa. Apesar de ser la alternativa más barata, en el escenario que enfrentamos de veloz cambio climático y expansión agrícola, no podemos darnos el lujo de escoger una opción solo basándonos en el recurso económico. Lo que sí podemos hacer, es buscar opciones de restauración eficientes que se puedan ajustar a un presupuesto.

La clave para garantizar que la restauración suceda de manera exitosa es que los proyectos surjan a partir de conocimiento actualizado de cómo funcionan los ecosistemas, y que consideren lo aprendido de éxitos y fracasos de otros ambientes y otras partes de mundo.

En Osa Conservación estamos explorando una forma de restauración ideada por el reconocido ecólogo Daniel Janzen, en uno de los pocos remantes de bosque seco tropical, en la provincia de Guanacaste. Él planteó lo que se puede llamar un proceso de sucesión ecológica acelerado, centrado en utilizar especies pioneras (árboles de crecimiento acelerado que crecen en espacios abiertos) de hojas grandes para crear un ambiente en el que puedan crecer otras especies que usualmente ocuparían un espacio en regeneración muchos años después del establecimiento de las pioneras.

Siendo las condiciones de la Península de Osa drásticamente diferentes a las del bosque seco tropical, y con la intención de solamente utilizar especies nativas de la zona, exploramos el potencial de otra especie pionera, el árbol de balsa (Ochroma pyramidale), en liderar el establecimiento de un bosque diverso y complejo en tiempo récord. Además de ser un pionero, un árbol de hojas grandes y de rápido crecimiento, el árbol de Balsa también tiene una gran relevancia ecológica, ya que sus flores, frutas, hojas y ramas son utilizadas por muchas especies de animales, como pájaros y mamíferos.

Figura 1. Rama de un árbol de balsa con flores y frutos. Foto: María José Mata Quirós.

El experimento consiste de 2 formas de restauración: parcelas de regeneración natural, es decir, sin intervención de nuestra parte, y parcelas reforestadas. Cada una de las parcelas reforestadas fue sembrada con uno de tres diferentes arreglos de especies nativas,  que compararemos con el paso de los años. Uno de ellos son parcelas reforestadas con diferentes especies nativas y sin balsa, otro, parcelas reforestadas en las que 33% de los árboles utilizados son árboles de balsa, y un tercero, parcelas reforestadas en las que un 75% de los árboles son balsa.

Figura 2. María José midiendo la altura de un árbol en una de las parcelas experimentales de restauración, durante el monitoreo anual de crecimiento en octubre del 2019. Foto: Hilary Brumberg.

El éxito del experimento está dado en gran parte por la tasa de crecimiento de los árboles y la mortalidad que observemos en cada tipo de parcela, y estas variables podrán ser evaluadas hasta dentro de algunos años más, así que no tendremos resultados sólidos por el momento. Sin embargo, por ahora podemos decir que vemos una notable diferencia entre las parcelas de regeneración natural y aquellas reforestadas con balsa como especie pionera (parcelas con porcentaje medio o alto de balsa, y otras especies), tanto en la mortalidad como en la tasa de crecimiento de los árboles.

Figura 3. A la izquierda, una parcela de regeneración natural en el 2017. A la derecha, la misma parcela en setiembre del 2019. Foto: Marina Garrido y María José Mata.

 

Figura 4. A la izquierda, una parcela con un alto porcentaje de balsa en el 2017, cuando recientemente se habían sembrado las plántulas. A la derecha, la misma parcela en setiembre del 2019. Foto: Marina Garrido y María José Mata.

Faltan todavía años de datos por colectar y analizar. Estamos entusiasmados por continuar el proceso y poder compartir los resultados con todos los interesados, incluida la comunidad científica, los responsables de la toma de decisiones a nivel político, pero más importante, aquellos que desean hacer un cambio restaurando el hábitat a su alrededor. Vení a visitar o uníte a nuestro programa de voluntariado para conocer más de nuestro proyecto y colaborar cambiando el paradigma de la restauración en los trópicos.

Osa Conservation
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